jueves, 12 de diciembre de 2013

SIN RUMBO



Soy así lo reconozco, presa de mi orgullo perdí tanto y ni lo busco, me ofusco 
cuando pierdo la esperanza, es a menudo y me refugio en folios blancos, donde aguanto el llanto 
y plasmo mi enemistad con el mundo y receto consejos a cada hora para quien llora de más, y más ahora que este corazón no me perdona y no hay doctora que lo cure, que me jure que funciona con la fuerza de sus besos y no de esos que se cansan y traicionan. 

Cuando te quiera no me debas nada, demuestra con hechos lo que sientes sino quédate callado. 
A cada madrugada escribo y me relajo si me olvido de ralladas del motivo que me falta en esta cama. 
Y pido sólo un tío que me quiera tal cual, será imposible, quizás no deba de estar esperando, 
trato de pensar de vez en cuando que no necesito al lado a nadie que me entienda, pero yo sola me engaño. 


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